Toni Acosta, la actriz que más nos hizo reír durante la cuarentena, estrena película

Cuando Toni Acosta (Tenerife, 1972) aceptó en los primeros días del confinamiento que tardaría mucho tiempo en volver a su isla, en reunirse con la familia que tiene allí, se detuvo, dejó paso a la tristeza y esperó a que su “optimismo ciego” actuara. Con la ayuda de sus hijos Nicolás y Julia (fruto de su relación con Jacobo Martos, hijo del cantante Raphael y la periodista Natalia Figueroa), movió los muebles de sitio y liberó una pared. “Vimos tan lejano el mar de Tenerife que pintamos un mural enorme con uno para nosotros”, cuenta a Mujerhoy en una de sus primeras salidas. En el madrileño Parque de Atracciones se está preparando todo para abrir las puertas al público en unas horas.

Una situación similar a la que vive la actriz, que lidera junto a Santiago Segura el reparto de Padre no hay más que uno 2 (estreno, 7 de agosto), la secuela de la película española más taquillera de 2019. Sobre esta familia disfuncional y superada por los acontecimientos ha recaído la responsabilidad de salvar la taquilla; también la de aportar un alivio cómico a un país que ha encontrado en el (buen) humor de Toni Acosta una divertidísima y reconfortante forma de combatir los estragos del coronavirus. Da igual si es gracias a la serie Señoras del h(AMPA) (Telecinco), al programa de radio que realiza con Silvia Abril, El grupo (SER) o a vídeos virales como el célebre Expediente de regulación de cumpleaños. En un país tan crispado como el nuestro, su éxito es la alegría de todos.

Mujerhoy ¿Ha sido más difícil hacer humor estos meses?

Toni Acosta Sí, sobre todo al principio del confinamiento. Me considero una persona sensible y respetuosa, siempre intento hacer humor blanco y reírme antes que nada de mí misma. Era muy consciente de que había mucha gente que estaba pasándolo mal. Creo que por eso Silvia Abril y yo entramos en crisis con nuestro programa de radio, no sabíamos muy bien qué hacer. Hasta que salió lo del expediente de regulación de cumpleaños…

M.H. Tomando una explicación sobre los ERTE de la ministra de Trabajo Yolanda Díaz, exponía la situación de los que cumplían años en el encierro. En plena pandemia, ese monólogo se hizo viral.

T. Acosta Nos abrió todo un mundo. Al coger esos mensajes que nadie entendía y todos esos protocolos tan novedosos, encontramos un filón: el de prepararse para un mundo nuevo sin tener nada claro. Nunca he recibido tantos mensajes ni tanto cariño como con esos vídeos. Amigos míos que trabajaban en primera línea me decían: “Tu minuto y medio diario no me lo quita nadie, y hasta se lo pongo a mis pacientes”. Saber que esto aliviaba de alguna manera tanto sufrimiento me hizo sentir útil.

M.H. ¿Ha habido algún caso que le emocionara especialmente?

T. Acosta Mucha gente me pedía que les enviara vídeos felicitándoles el cumpleaños, apenas me daba tiempo a responderles a todos. Y además todo sin apenas medios. ¡El móvil que usaba de cámara lo pegaba con Blu-Tack a un trípode roto! Hubo una petición de una médica contagiada que estaba pasando la cuarentena en casa, separada de sus hijas, que cumplían años. Cuando le envié el vídeo me respondió con otro de vuelta, y al verla encerrada en su habitación, sola y sin sus hijas, lloré al entender con qué poquito le había ayudado en un momento tan duro.

Amigos míos que trabajaban en primera línea ponían mis vídeos a sus pacientes”.

M.H. Esa incertidumbre que ha canalizado hacia el humor para otros ha sido el combustible de la rabia y la indignación.

T. Acosta No he tenido ningún momento de ira, la verdad. En la tercera semana sí que sentí mucha tristeza. Toda mi familia está fuera y no veía el momento de volver a Tenerife para reunirme con ellos. Pero soy muy optimista y enseguida vi esto como una oportunidad para ser mejores personas, más solidarias y consecuentes con el consumo que hacemos… Por eso creo que al humor, como en las recetas, hay que añadirle una pizca de ironía, crítica y reflexión.

M.H. En un escenario tan crispado, hay algunas personas como usted que han logrado ser de todos, que nos han unido.

T. Acosta ¡Ojalá! Para eso sí que me gustaría ser influencer [Risas]. La pandemia es global, es algo que está pasando en todo el mundo. Si nos reímos de todo, tenemos que hacerlo con más motivo de las cosas que tenemos en común. He apuntado los días hasta que pude salir de casa: ¡han sido 75! No ha sido una cuarentena de 40 días. Ante cosas así debemos sacar el lado bueno, si es posible.

M.H. ¿Y quién le ha hecho reír a usted?

T. Acosta Mis hijos. Muchísimo. Nicolás (16 años) y Julia (12) le han dado la vuelta a todo. Me monté una especie de despacho para grabar vídeos y aportar mi granito de arena. Vi que podía alegrar y aliviar. Cuando empecé a participar en Late Motiv [el programa de Andreu Buenafuente en Cero] eso se convirtió en una actividad familiar. Cada domingo nos organizábamos: me grababa Nicolás y Julia se ocupaba del atrezo y el vestuario. El humor me salvó la vida. Lo hacía para cubrir una necesidad que intuía en los demás, pero también para ayudarme a mí misma.y los planes de verano de muchas familias. Y también me han hecho reír bastante los debates en el Congreso de los Diputados; que aparecieran ahí los políticos y se insultaran en lugar de resolver los problemas que estamos teniendo. ¡Convertían todo en algo personal! Aunque también me entraban ganas de llorar…

M.H. ¿Cree que nos resultará extraño ver películas hechas antes de la crisis del coronavirus, con la gente comportándose como si no hubiera pasado nada?

T. Acosta A mí ya me sucede. Veo que se besan los personajes y me pongo de los nervios. Estoy fascinada con la serie Years and years, que no la había visto hasta hace poco y muestra muchas de las cosas que estamos viviendo en estos momentos. ¿Acaso sabían ellos algo que nosotros ignoramos?

M.H. La primera parte de Padre no hay más que uno recaudó 14 millones de euros y fue la película española más taquillera del año 2019. ¿Sienten ahora la responsabilidad de hacer que el público vuelva a ir al cine?

T. Acosta Tengo muchas ganas de que la gente la vea para que confíe en que recuperaremos esa vida que teníamos antes. Presión no siento ninguna, solo una ilusión enorme por meterme en una sala de cine de nuevo. Con todo lo que haya que ponerse: guantes, mascarilla, gel, lo que sea… pero volvamos al cine. Me gusta compartir esa experiencia sagrada de que se apaguen las luces y veamos algo juntos.

A mis hijos como actriz les importo muy poco… Les hago gracia, pero soy su madre”.

M.H. Esa familia cinematográfica se va a ampliar todavía más, porque su personaje está embarazado en esta segunda entrega.

T. Acosta Pues imagínate, porque además es un embarazo de riesgo y los médicos la obligan a estar en reposo absoluto, por lo que Santiago tiene que ocuparse de nuevo de todo. Y ahí es cuando aparece la suegra para echar una mano… Loles León, que se ha incorporado y está divertidísima, os va a encantar. Los niños y niñas de la película la han adorado, es como si tuvieran otra abuela más. Ha gestionado muy bien a tanto chaval, porque trabajar con tantos juntos no es fácil. Ahí se le notan las tablas.

M.H. ¿Cómo reaccionan Nicolás y Julia viéndola hacer de madre de esta otra familia en pantalla?

T. Acosta Soy muy afortunada porque he hecho estas películas en un momento en el que ellos pueden disfrutarlas. Aunque la verdad es que yo como actriz les importo muy poco… Lo ven y les hace gracia, pero para ellos soy por encima de todo su madre. Julia disfruta especialmente del estreno, porque puede llevarse a sus amigas. Nicolás se pone muy crítico, y me fío bastante de lo que me dice. Recuerdo perfectamente cómo al acabar la première de Padre no hay más que uno, con la gente todavía aplaudiendo, me miró y me dijo: “Esta peli es una pasada, mamá. Va a ir superbien”. Y tuvo razón. Me siguen llegando mensajes de madres que están hartas de verla una y otra vez. “Toni, mis hijos se saben los diálogos de memoria. ¡Menos mal que vais a hacer otra!”, me escribía una muy graciosa.

M.H. En estos últimos tiempos ha pasado usted de ser una actriz muy popular, que caía muy bien a todo el mundo, a convertir en éxito cada proyecto que toca…

T. Acosta Eso quiero que lo pongas en el titular. Pero va a ser raro que lo escribas como si lo hubiera dicho yo, ¿no? “Hola, soy una tía que todo lo que toca se convierte en un éxito”. ¡Llámame reina Midas, por favor! En serio, para nada… Soy una mujer muy curranta que ahora tiene más trabajo. He vivido épocas con muy poco, así que intento cuadrar la agenda para hacer todo lo que sale, porque he conocido tiempos duros.

M.H. A propósito de la muerte de Pau Donés, líder de Jarabe de Palo, recordaba usted un encuentro con él, cuando trabajaba de camarera y soñaba con ser actriz.

T. Acosta Dudé si publicarlo o no en Instagram. Cuando vine a Madrid tenía la letra de su canción Una vida, un sueño en la pared de mi cuarto, para motivarme cada mañana. Les serví a él y a la banda después de un concierto en el restaurante mexicano donde trabajaba y al final se lo dije. Él lo contó en un reportaje y nunca pude decirle en persona que esa camarera era yo, que había cumplido mi sueño de ser actriz. No es tan fácil la vida y ese encuentro nunca se dio. Luego pensé que lo mismo era mejor así; su canción está dedicada a los que lo intentan, no a los que lo consiguen. Esos son los valientes. Como la gente anónima que con esta pandemia se ha convertido en importante: cajeras, reponedores, farmacéuticos, camioneros como mi padre… Lo importante no es que haya llegado a ser actriz, sino que cogiera las maletas y me viniera a Madrid. Relacionamos el éxito con la fama y no es así. El éxito es ser feliz.

M.H. ¿Y qué sueño le queda por cumplir?

T. Acosta Todos creen siempre que me encantaría interpretar un papel dramático, pero no: lo que me apetece es colocarme detrás de la cámara y facilitar yo los sueños de otras personas. A veces con tu presencia puedes impulsar proyectos tan interesantes como la serie Señoras del (h)AMPA. Esa es la línea por la que quiero continuar… Oye, ahora que lo pienso: ¿vas a poner al final ese titular en la portada?

*Peluquería y maquillaje: Rebeca Trillo. Ayudantes de fotografía: Adrián Ríos Hernández y Lucía Aldanondo. Ayudante de estilismo: Liliana Palop.

*Gracias al Parque de Atracciones de Madrid por ofrecernos la localización en atracciones e instalaciones de este parque de ocio ubicado en La Casa de Campo de Madrid.

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